El diario
Un diario de puros para quien ya sabe
Sin tutoriales, sin glosario, sin llevarte de la mano. Fotografías la anilla, la app la lee, tú escribes lo que te ha parecido: la entrada entera cabe en una pantalla y se tarda menos que el primer tercio.
Una pantalla para toda la entrada
Fotografías la anilla y el nombre, el formato, la capa y el origen se rellenan solos. Te quedan una puntuación sobre diez y un par de frases. Guardas y se cierra: sin formulario, sin pestañas y sin nada que configurar mientras el puro está encendido.
Un humidor que cuenta los días
Los puros entran por lotes, con la fecha en la que llegaron: recién llegado, reposando, listo a los sesenta días y marcado cuando lleva dos años ahí. Así se lleva el inventario del humidor sin hoja de cálculo: la rotación dice cuál fumar primero, la vitrina, el estuche de viaje y lo que envejece van en humidores distintos, y el widget enseña lo que está listo sin abrir la app.
Un sumiller que conoce tu vitrina
Cuatro preguntas y elige entre lo que de verdad ha reposado en tu humidor, mirando cómo puntuaste antes. También lee anillas y busca puros parecidos a uno que valoraste alto. Con él empieza cada entrada, así que no es un extra: el plan gratuito trae cinco consultas al sumiller por semana.
Tu diario en tus dos teléfonos
Inicias sesión una vez y tus entradas, lotes y humidores llegan al segundo iPhone. El diario abre y funciona sin cobertura ninguna — el servidor es la segunda copia, nunca el dueño — y al muro no llega nada hasta que publicas una cata, de una en una.