Ligero
Guías · Técnica

Volver a encender: cuándo vale y cuándo arruina el puro

Dentro de una hora, quita la ceniza y sigue. A la mañana siguiente, no.

Publicado 20 de agosto de 2026

Volver a encender dentro de la primera hora es normal y cuesta muy poco. Más allá, lo que vas a saborear son los alquitranes que condensaron al enfriarse, y ninguna técnica los quita.

Cómo hacerlo bien

  1. Quita toda la ceniza vieja. Es la principal fuente del amargor que se le achaca a volver a encender.
  2. Sopla con suavidad a través del puro para vaciar el humo rancio del canal.
  3. Vuelve a tostar el pie brevemente, como si lo encendieras de nuevo.
  4. Tira despacio y cuenta con que las dos primeras caladas serán peores que el resto.

Los límites de tiempo

Menos de veinte minutos: apenas se nota. Menos de una hora: se nota, pero vale. De un día para otro: el puro es otro objeto, peor; hay quien se lo fuma igual, y nadie lo disfruta como la primera mitad.

Haz esto: si tienes que dejar el puro un rato, apóyalo en el cenicero en vez de ponerlo de pie. De pie, los aceites se concentran hacia la cabeza, que es justo la parte por la que vas a tirar después.

Por qué se apagó

Casi siempre el ritmo: huecos largos entre caladas. A veces la humedad: un puro guardado demasiado húmedo se apagará una y otra vez hagas lo que hagas, y eso es una señal de guarda y no de fumado.

La segunda mitad

No hay vergüenza en dejar uno. Medio puro bueno, terminado bien, gana a uno entero aguantado por orgullo, y el registro que lleves debería decir que paraste, no que puntuó mal.

En la app

Parar es un hecho que merece registro

El campo de nota junto a la puntuación es donde encaja «lo apagué a la mitad, lo reencendí al día siguiente, no repetir». El año que viene sirve más que el número solo, y cuesta una línea.

Sigue leyendo


Todas las guías