Té y puros
El maridaje más infravalorado, y la única bebida caliente que no compite.
El té aporta tanino y aroma sin el azúcar ni la grasa que aplanan un puro. Es el más callado de los maridajes clásicos y el que más sitio deja al tabaco.
Qué va con qué
- Pu-erh: terroso, fermentado, profundamente compatible con puros añejos y maduro. La mejor respuesta única.
- Lapsang souchong: ahumado, así que hace eco en vez de competir, pero es ruidoso: que el puro tenga cuerpo.
- Assam: maltoso y robusto; la opción segura de diario.
- Oolong: floral y complejo, excelente con puros suaves de capa protagonista.
- Té verde: demasiado delicado para casi cualquier puro; desaparece.
Por qué ayuda el tanino
El tanino es astringente: limpia el paladar entre caladas como no pueden la grasa ni el azúcar. Es el mismo mecanismo que hace que el té funcione con comida rica, y por eso la segunda mitad del puro sigue siendo legible.
Haz esto: prepáralo más flojo que para beberlo solo y déjalo templar. El líquido caliente adormece la lengua medio minuto, y ese medio minuto era la calada que ibas a dar.
Leche y azúcar
Los dos juegan en contra: la leche recubre y el azúcar se pega. Si sueles tomar el té con leche, esta es una ocasión para probarlo sin y ver si el puro mejora; a casi todo el mundo le mejora.
Di qué bebes y recibe algo que ha reposado
El sumiller toma cuatro respuestas cortas —una es la bebida— y elige entre lotes que han reposado de verdad en tu humidor. El té vale tanto como el whisky, y la recomendación sigue limitada a puros que tienes.
Sigue leyendo
Maridajes sin alcohol que de verdad aguantan
El alcohol adormece el paladar. Quitarlo no es un apaño.
MaridajesCafé y puros: ajustar el tueste a la fuerza
El maridaje más antiguo que existe, y el más fácil de estropear con un tueste oscuro.
Capa y origenConnecticut Shade: suave no es lo mismo que aburrido
Cultivada bajo tela para quedarse fina, pálida y cara.